5 de enero de 2014

Taylor Swift - Red




Taylor Swift es una cantante a la que nunca había prestado especial atención. Sí, he escuchado discos suyos y no me han convencido demasiado. Hasta este, con el que me he hecho fan.

Esta mujer es el ejemplo perfecto de artista completa: toca instrumentos, compone su propia música, escribe sus letras (muy personales, haciendo que conectes con ella de una manera muy cercana porque sabes que es real), tiene una buena imagen (gustos personales aparte) y combina la dosis perfecta de comercialismo y genuinidad. No es una niñata más del pop, es ella misma, edulcorada para todos los públicos. Además, para esta era han cuidado mucho su estética. Elegante y sensual, pero sin ser demasiado atrevida. Y con maquillaje, peluquería y vestuario acorde a su edad, en línea con el tipo de mujer y artista que se está convirtiendo. Y ole por llevar casi siempre zapatos planos, si es lo que a ella le gusta.

El disco en sí es una obra maestra y uno de los mejores que he escuchado en años. Hasta el tracklist es magistral. Te pones a escucharlo atraído por los temas pop que escuchas en la radio y entre medias encuentras baladas que en un principio odié, pero que con el tiempo se convierten en las que más aprecias. Y es esta la manera en la que todos los artistas deberían de ordenar las canciones en un LP: alternando las lentas con las más movidas. Si ponen todas las lentas al final como ha hecho Katy Perry con Prism o hicieron las pobres Sugababes con Sweet 7, TE DUERMES, pierdes interés y lo quitas antes de que acabe. Otra maravillosa idea es alternar los singles, o los futuros/posibles, con las menos acertadas. Y poner los singles hacia el final también ayuda (como We Are Never, que es la número ocho), para darte un motivo para acabar el álbum.

Ella siempre ha sido buena compositora, pero por primera vez en su carrera ha echado mano del talento de los monstruos del pop, como el sueco Max Martin, habitual de grandes como la Britney, y con ello la sintonía perfecta de calidad junto a comercialidad. No solo la crítica la ha alabado, sino las desorbitantes ventas, que en su primera semana solo en Estados Unidos vendió 1,28 millones de copias (segundo debut más alto para una artista femenina después del Oops de Britney Spears), manteniéndose en el número uno durante 16 semanas no consecutivas.


1. State of Grace

Energética apertura, con un pop-rock bastante neutro que sirve de calzador para el resto del disco. Ni muy pop, ni muy rock, ni muy country. Una manera de captar tanto a su público de siempre como a una persona que la escuche por primera vez, con una afirmación de sentimientos cuando se está enamorado, el núcleo temática de la mayor parte de la música hoy en día.

2. Red

La Taylor mas tradicional vuelve para presentarnos una de esas relaciones intensas que todos hemos tenido y de las cuales no te arrepientes, con un estilo country que mantendrá contentos a sus fans de toda la vida. Versos con la típica métrica imposible de esta cantante que te recuerda una vez más que no ha perdido su seña de identidad.



3. Treacherous

Una temática que se repite en el corte siguiente: arriesgarse a meterse en algo que sabes que no va a acabar bien. Pero a todos nos apetece un poco de marcha de vez en cuando. La primera canción lenta del álbum viene sandwicheada por otras dos más rápidas, por eso se digiere mejor.

4. I Knew You Were Trouble

El primer experimento del disco y el primer single que nos encontramos dentro de él. Fue el segundo del LP a nivel internacional y el tercero en USA. Max Martin y Shellback le han querido dar un toque diferente a este corte, decantándose por el dubstep, que cuando salió el disco aún no era insoportable. Con una estrofa muy calmada, se lanza a un estribillo que lo da todo.

Me hace gracia que insinuara que la canción iba sobre su relación con Harry Styles de One Direction, cuando en realidad al momento de componerla ni lo había conocido. Pero aprovechó el tirón en la gala esa de premios en la que aquel acababa de dejarla cuando dijo que el que la inspiró estaba entre el público. Si es que aquella historia no fue sino que otro atento publicitario...

El vídeo me pareció una mierda considerable y no aporta nada, pero ahí esta.



5. All Too Well

La obra maestra del álbum. Pasa desapercibida a primera escucha, pero con el tiempo pasó a ser imprescindible cuando ya me había cansado de las más comerciales y le empecé a prestar atención. Una historia de amor que la detalla muy bien, porque la recuerda demasiado bien. Otro tema con el que todos nos podemos identificar. Comienza muy suave, pero conforme avanza la historia, se sube de tono hasta explotar. Cada estribillo con una letra diferente y con un final que enlaza toda la historia. Maravillosa.



6.  22

Con la ayuda mágica de los "oohs" y los "yeaaahs" de Max Martin, la de ojos de gato nos cuenta el verano de fiesta que pasó con sus amigos a sus 22 años. Con lo pegadizo que es, fue muy buena elección como cuarto single. Aunque las actuaciones en directo no la hicieron destacar lo suficiente. El punto fuerte de Taylor son los acústicos, donde brilla su voz más que en los directos ruidosos. Y para muestra, un botón:



El vídeo oficial, muy típico, todo hay que decirlo:



7. I Almost Do

Otra balada alternada con la creme de la creme del disco. Una de esas que no escucharía si estuviera de las ultimas.

8. We Are Never Ever Getting Back Together

Max Martin y Shellback co-escriben junto a ella y producen la transición de Taylor del country al pop con una fusión que no defrauda a nadie. Sin dejar de ser fiel a su estilo pero dándole un toque fresco.

Todo comenzó cuando la tonadillera de Wyomissing estaba en el estudio con el dúo maravillas y un amigo de su exnovio apareció para decirle que este aún la quería. Ella le dijo que la dejara en paz y que le dijese que NUNCA iba a volver con él. Los otros dos, que estaban escuchando, dijeron: cuéntanos la historia... Y así empezaron a componer el que luego elegirían como primer single. Con Taylor siempre nos queda especular a cuál de sus muy públicas relaciones se refiere. ¿Puede que Jake Gyllenhaal?



Este es un punto de inflexión, que para mi gusto marca no solo la mitad física del disco, sino que a partir de aquí ya no hay material de tan buenísima calidad. No mala tampoco, pero ya no excelente o single comercial-material.

9. Stay Stay Stay

Otra relación que nos cuenta a modo de historieta. Le gusta mucho a ella este tipo de narrativa como si ocurriera en directo.

10. The Last Time (featuring Gary Lightbody, y como ni el Tato sabía quién era, of Snow Patrol. Y tampoco te creas)

No es de mis favoritas, pongámoslo así. Taylor ha colaborado con varios artistas en este disco que llevaba tiempo queriendo trabajar con ellos, pero como siempre he pensado (y mi teoría no hace más que reafirmarse) de las colaboraciones siempre salen los peores temas. Y a más grandes las artistas, peores resultados (se esfuerzan menos porque creen que sus nombres ya venden por sí solos). Pero como este pobre no lo conocen ni en su casa, ha quedado una cancioncilla que ni fu ni fa. De esas que entre los dos cortes que está se hace escuchable. Una vez más, la importancia del tracklist.

11. Holy Ground

Otro tema que te mete en una atmósfera completamente diferente, la cual me gusta mucho. Se dice que va sobre su tapadera de relación con Joe Jonas. Me imagino un vídeo, que nunca saldrá porque ya acabó la promoción de la era y no fue single, a lo cafetería de los años cincuenta, con la juventud y sus tupés bebiendo Coca-Cola y tomando helados.

El bridge es mi parte favorita: "Tonight I'm gonna dance...".



12. Sad Beautiful Tragic

Esta dijo que le salió así, y así la dejaron. Con una producción muy sencilla. Yo la hubiera dejado como bonus track o como una de esas canciones que los artistas dicen que alguien se las ha filtrado y en realidad han sido ellos para ver la acogida que tienen ante el exigente público.

13. The Lucky One

Un posible pasado, presente y futuro de la cantante. Esta se la tiene que cantar a Britney cuando se retire.

14. Everything Has Changed (featuring Ed Sheeran)

Tenía que sacar algún beneficio de hacer tantas migas con el británico, y esta colaboración le abre puertas en Reino Unido, donde Sheeran fue notable (quién sabe si lo seguirá siendo, porque en la industria musical usamos a los artistas muchas veces como pañuelos de usar y tirar). Pero no me parece una buena elección como sencillo cuando hay otros temazos en el disco que nunca se van a dar a conocer.



15. Starlight

La variedad de productores y a su vez la versatilidad con la que estos mismos han trabajado para este disco, es lo que lo hace tan ameno de escuchar. Otro precioso tema cuya inspiración le vino mirando una foto de Ethel y Bobby Kennedy bailando de jóvenes. Se dice que en el breve periodo de tiempo que Taylor estuvo saliendo con Connor Kennedy les cantó la canción a su familia explicándoles la historia y aquellos quedaron maravillados.

16. Begin Again

La que en un principio salió como single promocional, se acabó convirtiendo en segundo single del disco (en USA) por su buena acogida. Cosa que los artistas deberían de dejar de hacer. Si es promocional, es promocional. No la líes y saca el otro single que tenías planeado y disfruta del éxito de ambos. Pero es más cómodo y fácil apostar sobre seguro.

Me costó un tiempo pillarle el punto, por eso de que es muy lenta y a mí las lentas me cuestan, pero escuchando la letra simplemente te derrites. Y una vez más, identificándote con todas esas historias tan personales que nos cuenta Taylor.

Constituye el cierre perfecto del álbum, hablando sobre empezar a conocer a alguien después de estar un tiempo sin tener citas. Empezar otra vez en el complicado juego del amor. La justa contraposición de la canción que abre el disco, que es el estado del amor.



Bonus: Ronan

Esta canción no está incluida en el disco, pero merece la pena escucharla/conocer su existencia. Es un tema que Taylor compuso a partir de lo que leyó en un blog sobre el calvario de una mujer que se enteró que su hijo de cinco años tenía cáncer terminal. Taylor se sintió muy consternada con lo narrado y decidió poner a la madre como autora de la letra y dedicar todos los fondos obtenidos a la organizaciones relacionadas con el cáncer. La única actuación la hizo en esta gala de Stand Up to Cancer y como veréis es muy sentimental. No sé cómo pudo retenerse las lágrimas. Si no lloráis viendo esto y entendiendo lo que dice la letra, no tenéis alma.





En conclusión, un trabajo discográfico de los que perdura. De los que he escuchado durante casi un año, como hacía antaño con mis discos favoritos, cuando hoy en día me duran un par de meses. Un álbum completo, variado y de buena calidad de pe a pa. Compuesto y escrito por una jovencita de 22 años, ojo. Quizás demasiado largo, aunque no se hace pesado. Pero definitivamente uno de los mejores discos pop de los últimos años.